miércoles, 10 de septiembre de 2008

Prudencia y previsión

Volcán Villarrica


Estos últimos días la Naturaleza transformó los días lluviosos y fríos en unos días soleados, en el que los pájaros alegran las mañanas, los vecinos salen a sus patios a disfrutar de la Naturaleza y Drako, mi pastor alemán juega con los queltehues, aves endémicas de Chile.

Me fui al lago a pasear y me encontré con un campesino que me contó que el volcán Villarrica erupcionó en el 1971, y que lo cogió desprevenido en el vecino pueblo de Coñaripe, mientras visitaba a unos parientes, pero que a pesar de la magnitud de la erupción, pudo salir ileso.

-¿Y no tiene miedo de vivir en esta zona, cerca del volcán?- le pregunté.-

No, sólo le tengo respeto. Fíjese usted que aquí vivieron los padres de mis padres, mis padres y yo. - Y prosiguió: -Aquí seguiré viviendo junto a mis hijos y los hijos de ellos, a pesar de que hemos sufrido varias erupciones.

Me alejé pensando en el ser humano que se asienta en los cauces de los barrancos, cerca de los volcanes y en los sitios donde ha habido hecatombes naturales, y no aprenden, sabiendo fehacientemente que algún día se produicirá otras desgracias en la zona donde viven.

Entonces me pregunto:

-¿Qué tan inteligente es el hombre?-

-¿Vivirías en una zona de riesgo donde se hayan producido fenómenos naturales catastróficos?

10 comentarios:

KarolinaB dijo...

juan, o homem transforma o mundo no reflexo de suas ambiçoes. É preciso mudar essa realidade o quanto antes. Fiquemos alertas

*izil* dijo...

O homem não é tão inteligente como pretende ser, ainda não conhece seu proprio interior, não descobriu toda a sua capacidade
quando descobrir que somos passageiros neste terra é que devemos aproveitar bem este tempo para coisas boas, ai sim será um homem inteligente:-)
izil
(artesãdaspalavras)

Steki dijo...

Hola Juan!
Tengo un amigo que tuvo que cerrar su pub en Trevelín y volverse a Buenos Aires por la erupción del Chaltén.
Una pena, realmente.
Es un hombre grande con todo invertido allí y, lamentablemente, perdido también.
Abrazos desde Mendoza!
BACI, STEKI.

Haideé Iglesias dijo...

El ser humano tiene una gran capacidad de supervivencia y ella le lleva en la mayoría de las ocasiones a desafiar a la misma naturaleza, por lo tanto deja de ver los riesgos que le puedan acaecer. Para mi no es tan importante asentarse donde ya ha habido catastrofes, sino más bien respetar a la naturaleza. No a todos nos gusta la seguridad...

Como siempre es mi punto de vista.
Un calido abrazo Juan Antonio.

CONRA dijo...

Hola Juan
Vivir en un sitio de riesgo……
¿no vives tú en Canarias que son islas volcánicas? ¿No sucedió también en 1971, en la isla de La Palma, una erupción volcánica?
¿No existen temblores de tierra en el medio del mar, entre Las Palmas y Tenerife, “desplazamientos de las placas Tectónicas que los Canarios notan en la tierra”?
¿quien está seguro? la madre naturaleza se mueve… alguna vez. ¿No crees?
Seguiremos en contacto.
Muchos saludos

Juan dijo...

Karolina

Me alegro de tu visita y de tu mensaje optimista.

Nosotros podemos cambiar el mundo, sólo falta decidirnos a poner en práctica todos los valores y los sentimientos de amor, bondad y paz.

Un abrazo.

Juan dijo...

Izil

Es verdad, el hombre se cree muy inteligente, pero a veces sólo actúa por conveniencia y no como debía actuar, según sus ideales en armonía con el universo.

Un abrazo.

Juan dijo...

Baci
Siento lo de tu amigo.

Ya lo decía un sabio chino, él no entendía cómo los hombres volvían a vivir al lugar donde, desde tiempos inmemoriales, se ha sabido que se habían producido desastres naturales.

Así es el ser humano, no aprende de la historia.

Un abrazo.

Juan dijo...

Haideé

Yo creo que al ser humano le gusta correr riesgos, es parte consustancial de su ser.

¡Cuantas veces nos hemos puesto en peligro inminente!

Por lo tanto, en cuanto a los desastres naturales, pensamos lo mismo, que a nosotros no nos pasará nada y que podremos, llegado el caso, escapar del peligro.

Un abrazo.

Juan dijo...

Conra

Soy de las Islas Canarias, pero vivo actualmente en el sur de Chile.

Hay una diferencia, en Canarias, a pesar de ser las islas de origen volcánico, no ha habido erupciones últimamente. El volcán Teneguía erupcionó en el 1971; y en Tenerife, a pricipios del S. XVIII. Aunque ese tiempo no es nada, si lo comparamos con los miles de años que hace que existen las islas.

Hay otros lugares de erupciones más recientes y de efectos mucho más devastadores, aunque como tú comentas, si pensamosen en los riesgos, no estamos seguros en ningún sitio.

Un abrazo