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viernes, 10 de diciembre de 2010

Liu Xiaobo, Premio Nobel de la Paz, lucha por las libertades

Liu Xiaobo, Premio Nobel de la Paz, lucha por las libertades.

El profesor, intelectual y disidente chino Liu Xiaobo, de 54 años, no pudo recoger el Premio Nobel de la Paz por estar cumpliendo una condena de 11 años en las cárceles de su país, al haber firmado la carta "08" en la que se exigían reformas democráticas. También fueron retenidos todos sus familiares y amigos con el objeto de que no pudieran presentarse en Oslo para recoger el premio en su nombre. Él había sido profesor en universidades americanas, pero regresó a su país para involucrarse en la lucha pacífica por la democracia. En 1989, siendo profesor de la Universidad Normal de Beijing, participó en la protesta contra el régimen chino a lo que el Gobierno contestó con una represión brutal en la Plaza de Tiananmen donde se cree que fueron asesinados unos 2000 estudiantes ( el Gobierno nunca ha declarado oficialmente el número de muertos). A partir de ese momento se recrudeció la represión encarcelando y presentando ante los jueces para desarrollar juicios sumarísimos a miles de disidentes, entre ellos estaba Liu Xiaobo que fue encarcelado durante un año.
Ojalá que a la larga, el movimiento por la defensa de la democracia y los firmantes de la "Carta 08" en China, no tarden tanto en lograr la democracia en su país como el movimiento disidente "Carta 77" en Checoslovaquia, que sólo disfrutó por poco tiempo la penosa y esperanzadora "Primavera de Praga. Ésta fue cortada de raíz por los tanques rusos, en 1978,  asesinando a decenas de estudiantes que luchaban por la libertad. Václac Havel fue el ideólogo de dicha carta, el cual después de la represión fue encarcelado, pero a pesar de ello, nunca abandonó la defensa de los derechos humanos y en 1989 fue elegido Presidente de la República.

Liu Xiaobo, defensor de las libertades
y de la esperanza de un gran pueblo
que lucha pacificamente por la consecución
de los sacrosantos derechos humanos.
Sagrada libertad digna de un pueblo milenario
poderoso en su economía y cultura
en su desarrollo y en su riqueza.
Pero la riqueza de un pueblo no sólo se mide
por el PIB, ni por el volumen de inversiones
ni por sus ególatras manifestaciones
tanto privadas como institucionales.
La riqueza de un pueblo se mide también
por la felicidad de sus gentes
por la libertad de expresión, de movimiento
de asociación y de pensamiento.
Hoy día en este mundo global
no se pueden poner puertas al campo
ni cerrojos a los cielos, ni a la información.
La libertad ideológica es esencial
pues cada persona es un mundo en sí mismo
a quien no se puede amordazar
ni encarcelar su cuerpo, ni sus ideas.
La defensa de los derechos humanos
debe ser universal, sin exclusiones
se defiende a los niños maltratados
a las mujeres que son asesinadas
bajo los sentimientos de amor, odio, locura
y a los pueblos oprimidos por acciones políticas
militares o de cualquier índole inhumana.
Hoy se premia a Liu Xiaobo como emblema
de la lucha por la libertad y los DD HH
en todos los países del planeta.
Todos debemos aunar nuestros esfuerzos
para que las libertades se vayan consiguiendo
no haciendo oídos sordos ante la opresión
de grupos de influencia, ante gobernanes prepotentes.
Todos somos importantes en esta vida
desde el más humilde niño o campesino
hasta el más poderoso acumulador de riqueza.
Hoy todos somos Liu Xiaobo
en la lucha por las libertades.