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sábado, 27 de septiembre de 2008

Gracias, Paul Newman

Paul Newman acaba de fallecer a la edad de 83 años. Enfrentó la enfermedad con su indomable carácter. Su adicción al tabaco le produjo una terrible enfermedad de la cual no pudo escapar.
Gracias, Paul, por regalarnos muy buenos momentos viendo tus películas. Eras uno de mis actores favoritos.
Recuerdo películas como El buscavidas (1961), dirigida por Robert Rossen.
El golpe, que me pareció genial, con Robert Redford (1973), dirigida por George Roy Hill.
Y El color del dinero (1986), con Tom Cruise, cuyo director fue Martin Scorsese, con la cual consiguió el Oscar al mejor actor.
Vaya mi reconocimiento y admiración por Paul Newman.
Tú partiste para un nuevo destino, pero siempre nos quedarán tus películas y tu recuerdo.

jueves, 25 de septiembre de 2008

El mar es mi vida


Hoy bajo de mi Colina mágica hasta el Océano
que baña las costas de mis islas.
Océano que ha sido fiel compañero de sueños y alegrías
de profundas tragedias que han ennegrecido mi corazón.
También de deliciosas tardes de sueños
de compartir amores imposibles.
Ha sido musa de alegres poemas de amor
o de relatos llenos de inmensas tristezas.
Ese mar Atlántico que tonifica el alma, que alegra la vista
que endulza la vida de las almas solitarias.
Como gaviota solitaria que disfruta de su paisaje
me tranquiliza el alma y me aviva los recuerdos.
Océano que vio partir hacia América a miles de canarios
en busca del pan y de la tranquilidad de espíritu.
Océano que vio desaparecer a cientos de ellos
en una lucha desesperada por la supervivencia.
Me viene a la memoria la desaparición del Valbanera en 1919
con 488 pasajeros, la mayoría de ellos canarios.
El Océano fue su cuna como la de tantos africanos
que intentan cruzar hacia Europa en busca de la libertad.
Oh, maravilloso Océano, eres cuna de los desgraciados
eres los brazos amorosos de los desesperados
eres calma para los de corazón triste
eres juego para los niños
eres paño de lágrimas para los de alma desgarrada.
Continúa, querido Océano, acogiéndonos
con la misma paz y con el mismo amor.
Sin ti nuestra vida estaría vacía.
Te necesitamos, fiel compañero de travesía.
Yo soy montaña, soy mar, soy gaviota
de mis Islas Canarias.