A Tomaz, del blog Mundo Desgrafiado, http://tomazgarzia.wordpress.com/2010/09/13/el-silenciador-del-senor-innombrable/, se le ha conculcado el derecho a la libre expresión de forma grave. Ante este impresentable hecho nos vemos obligados a levantar nuestra voz contra todo aquel que pretenda acallar a cualquier bloguero, no importando el lugar, el idioma o la ideología. Al mismo tiempo pido a todo aquel que sea sensible a esta reivindicación que se una a nuestra protesta.
Bajo el título: El silenciador del señor Innombrable, Tomaz publica en su blog:
...Mundo desgrafiado, mediante este comunicado, denuncia ser víctima de un silenciador, que en lugar de armas utiliza estratagemas legales para callar el eco que en este espacio se hizo a una explosión de opiniones que detonó en la época previa a las pasadas elecciones presidenciales.
Pero dejémonos de metáforas, que esto es grave.
Durante las elecciones, se publicó en Mundo desgrafiado un artículo que advertía a los lectores sobre el entonces nuevo asesor de campaña de alguno de los candidatos, denunciando las estrategias que éste ha utilizado en diversas campañas de latinoamérica y referenciando a los visitantes a algunos artículos de interés que hablaban sobre el tema.
Hoy, al revisar mi correo electrónico, he encontrado el siguiente mensaje, del cual he eliminado el nombre del personaje al que se hace referencia:
Como Representante Legal del Sr. [Innombrable]
Le informo a través de este comunicado, que en la pagina con la siguiente dirección [...] Se comete una Infracción de Violación a los Derechos de Autor, ya que se hace uso del nombre y la imagen del Sr. [Innombrable] haciendo referencia con palabras de calumnia y desprestigio que causan un daño moral irreparable.
La empresa [Innombrable] & Asociados posee todos los Derechos Reservados sobre el uso y/o modificación del Nombre y la Imagen del Sr. [Innombrable] Derechos Reservados uso exclusivo, El uso no autorizado constituye un delito.
Por lo tanto solicito sea retirado el contenido de este Blog.
Ahora, justo cuando pensábamos que el idioma era de todos, resulta que no se pueden utilizar los sustantivos propios, a riesgo de ser demandado...
Nosotros, poetas, escritores, gente del pueblo, que estamos implicados en la defensa de todos los derechos inherentes a las personas, no podemos permanecer callados ante este ataque a la libertad de expresión.
Por lo tanto, levanto mi voz y grito a los vientos:
¡Viva la libertad!








