domingo, 4 de octubre de 2009

Historia de un idilio, Drako y Ámbar

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Drako


Drako es un pastor alemán de casi dos años de edad. Es fuerte, de carácter juguetón y buen cuidador.

En la última visita al veterinario, dejamos el aviso de que él deseaba conocer a una perrita pastor alemán para iniciar una relación y, si fuera posible, conseguir descendencia.



Ámbar

Lo llamaron varias interesadas, pero se decidió por Ámbar, una perrita de 4 años que ya había tenido una camada de preciosos cachorros con Boston, un hermoso pastor alemán de manto negro con el que mantuvo una relación estable, ya que vivían juntos desde pequeños. Lamentablemente éste había fallecido y la había dejado sola.

Cuando vio la foto en la veterinaria se quedó prendada de Drako por su magnífica estampa y por tener el mismo manto negro que Boston.


Drako y Ámbar se conocieron en una fresca mañana de otoño, cuando ya los campos presumían de la cercanía de la primavera, puesto que ya empezaban a hermosearse con el colorido de las plantas, flores y árboles, que habían dormido durante el invierno.

Al principio empezaron a olerse mutuamente para hacer las correspondientes presentaciones. Movían sus colas en señal de alegría por el encuentro. Drako intentaba conquistar a Ámbar oliendo su hocico y sus orejas, pasando a lamerlas seguidamente.

Cuando él creía que ya estaba preparada intentó montarla, pero ella reaccionó con enfado intentando enseñarle los dientes, y como él continuaba con el acoso, dio tres ladridos seguidos con unos intentos de mordidas para tratar de frenarlo en sus ímpetus. A él no le importaba su actitud y continuaba intentando camelarla y "llevarla al huerto". Pero ella de ninguna forma permitía avanzar en la relación. Como no había avenencia, convinieron en pasar la noche juntos en el canil de él.

Drako, en señal de cariño, le cedió su casa y él ocupó la de los invitados. A media noche él se acercó a ella, pero Ámbar con dos ladridos de reprobación le dejó claro que quería dormir tranquila. A la mañana siguiente, Drako se levantó temprano y se quedó observándola desde un rincón del canil, mientras ella lo miraba detenidamente. Pasada una media hora, ella salió de su caseta, se estiró y se atusó un poquito, por lo que Drako se le acercó y le lamió su hocico. Ella aceptaba sus caricias, pero cuando intentó montarla, ella se negó en redondo.

A media mañana fueron de paseo al campo, donde saludaron a unos quiltros, perros sin raza definida, que jugueteaban en un prado y luego continuaron hasta llegar a un sitio tranquilo. Allí Drako volvió a la carga, pero Ámbar no aceptaba la monta. Después de unos tira y afloja, decidieron dejarlo. Tal vez en otro momento habría más entendimiento. O quizás ellos pudieran encontrar otra pareja que les dejara más satisfechos y conseguir tener, finalmente, descendencia.


Fotos Juan Antonio

02, Octubre, 2009




12 comentarios:

Catalina Zentner dijo...

¡Una historia romántica con final abierto!

Ámbar necesita más tiempo, Drako tendrá que ejercitar sus dotes de conquistador.

Abrazos,

SEISITO dijo...

Que entretenida la historia de Drako y Ámbar, se parece mucho a otras historias que conozco jajaja.
besos guapo, y gracias por tu visita y tus comentarios tan atinados asi deberia ser siempre, lo pasado pasado.
Antonia

Alicia María Abatilli dijo...

Paso a descubrir la historia de Drako y Ámbar.
Abrazos





Alicia

Desde Adentro... dijo...

jajaja!! me divertí mucho con tu historia!! como siempre... somos las mujeres las q decidimos!!

me divirtió mas aún xq me encantan los perros, a pesar de q precisamente un manto negro me dejo 14 puntos en una pierna!!

pero igual son los animales mas hermosos q existen!!!

muy entretenido tu blog...

te espero x el mio y te sigo!!

nos vemos pronto...

besos...

Adrisol dijo...

parece que ella tendrá que tomar su tiempo,no???
o él, concentrarse en sus dotes de conquistador!! jaja

me encantó esta historia por la ternura que tiene..

un abrazo

Nerina Thomas dijo...

Bella historia amigo.
un placer leerte.
un cariño

Mar y ella dijo...

Una dulce historia que em ha enternecido aún más mi accidentada mañana....( no de salud) sino de situaciones,.jejej...
Cuidate y saludos
Mariella

Soñadora dijo...

Ay Juan Antonio, pero que arte que tienes para narrar historias! Si hasta la de los perritos te salió tan romántica!
Besitos,

La Gata Coqueta dijo...

Esta historia está descrita con tal delicadeza, que leerla ha sido un placer extraordinario.

Por la belleza de tus palabras, parecían los encuentros de dos personas y no de dos pastores alemánes.

Espero nos informes cuando haya surgido el flechazo, ese que une a todas las especies para seguir existiendo.

Como ya sabras tengo recuperandose a mi amiguito y por ese motivo hago visitas periodicas desde un PC, que comparto no siendo lo mismo.

En cuanto regrese ya comienzo a editar y continuar como siempre.

Te regalo semillas de afecto para que sigan desarrollandose.

Un abrazo amigo Juan y disfruta de este finde del Pilar.

Steki dijo...

Ayyyy, me muero de tanta ternura!
Qué lindo que lo has contado, Juan!
A veces puede ser que la perra esté pasada de fecha y, como decimos por aquí, no hay tutía.
A mi pobre Hunt (golden retriever) le ha pasado dos veces y ya está por cumplir 6, pobre angelito de Dios.
BACI, STEKI.

Silvia Cristina dijo...

Que bella historia...me sonreí tambien...parece que no era el momento...
El se habia enamorado....otra vez será...todo a su tiempo....como TODO....en la Vida...

Cariños,

Silvia Cristina

Silvia Cristina dijo...

Recien deje comentario pero parece que no entró....
Te decia..Bella Historia...el se habia enamorado...pero parece que no era el momento para ella...
Todo a su tiempo...como TODO en la Vida...
Muy bien relatado...me he sonreido también...
Otra vez será...

Cariños,

Silvia Cristina